martes, 15 de noviembre de 2011

piensa en la noche. piensa en palabras que no rimen. piensa en parar. piensa en un color y un pentagrama. piensa en las sombras que nunca te siguen. piensa en las burbujas. en la sonrisa forzada de las personas que cruzas y descruzas en la calle. en sílabas extranjeras. piensa en todo lo que dices pero no dices. en todo lo que no lees. en todo lo que no sueñas. piensa en el absoluto. en la ternura. en la rabia. en labios.
piensa
de nuevo
piensa infinito

lunes, 7 de noviembre de 2011

compota de manzana

Ternura rencorosa-una sensación tan extremadamente contradictoria que debe ser la verdad misma. J. Cortazar.


Recuerdo que aquel año dejé que aquella estancia me atrapara. Dejé que ellas me atraparan. Nos habíamos enamorado estéticamente, fracasado pragmáticamente. Podía cerrar los ojos y dibujar con la precisión de un aparejador la disposición de aquel apartamento. Podía (y debía ) asustarme al reconocerme en él como salida de mí, como viendome y viéndolas (con su maravilloso dialecto) fuera de nosotras, como volcadas y superpuestas en una imágen petrificada de nuestras breves personas.

Recuerdo cuando me auto confesé mi sentimiento de pertenencia;

cuando me extrañé de mi sentimiento de pertenencia;
cuando les comenté mi sentimiento de pertenencia,
cuando disfruté de mi sentimiento de pertenencia.

Me dejé llevar por la letanía de las mujeres isleñas que hacían compota y se maravillaban de lo cotidiano; y sobre todo, me enamoré de mi sitio silencioso para las lágrimas (el escalón del lavabo, frente a una toalla gris a juego con el fondo gris en las mañanas grises)

jueves, 3 de noviembre de 2011

Brouillard

El alba se dibujó en las entrañas de la ciudad.
Movimientos discontinuos de desagrado.
Instantes intermitentes de placer.

Tu forma se dibujó en el alba de la ciudad delineada.
Firmaste la paz y emigraste a otro campo de batalla.
Hacías el amor sabiendo que te sentenciabas la guerra.

El alba se desdibujó.
Fue vetada por la bruma.

Otra persona que escribe frente a mi reflejo en París.



martes, 1 de noviembre de 2011

estética del precariado

Nos lo dieron todo; lo compramos todo
Nos regalaron la metrópolis,
los apartamentos minúsculos,
nos arrojaron al metro y a la universidad.
Nos cargaron de pantallas a través de las cuales ver el mundo

Nos tacharon de hedonistas.
De anarquistas del consumismo.


A veces creo que olvidamos la poesía. A veces creo que nos inyectaron lascivia e instinto de autodestrucción en las pupilas.

domingo, 4 de septiembre de 2011

enfermarse de realidad (o subordinadas interminables)

H.Matisse Notre-Dame (1902)



No sé cómo explicarlo, es como que , en cuanto las digo, las palabras brotan y se escapan: son tendenciosas e inexorables (como este verano que quema sin dorar ) (como el bosquejo del futuro torrente) (como un sueño dentro de otro sueño)

No sé cómo / es la atracción de los polos opuestos (o más aún: la disolución de lo opuesto, de los polos, del ártico, de la atracción)

No sé: es como el continente y el contenido de la belleza, de los remolinos de bolsas de basura, de las paredes blancas por escalar, de las mesas puestas y los lunes al sol.

Una especie de vacío, de experimentación de la nada que vuelve a lo absoluto
Todo en general y nada en concreto (cómo decía la mujer de los bucles sublimes) esto es lo que quiero explicar.

domingo, 31 de julio de 2011

El mundo solo tiene sentido como fenómeno estético




(F.Nietzsche)

Vivimos en un constante transición entre dos placeres estéticos, una sinfonía entre la belleza del acontecimiento, atemporal, abierto e infinito y la triste belleza de aquello qu
e releemos como absoluto una vez que no es acontecimiento. Una constante escisión entre dos bellezas, igual de inalcanzables y desdichadas: El ahora radical y el ayer muerto. Y en medio (como siempre) la piel




.

martes, 21 de junio de 2011

entre ráfagas

En la letanía de una tarde lluviosa, en una plaza de Barcelona, ella apareció;

Se descorrieron las cortinas del telón,

era el primer día del mundo,
todo volvía, de golpe, a "existir" (como si la piedra nunca hubiera estado ahí)

Otro soliloquio que camina.

Tanta poesía junta, inconexa, convexa, en ráfagas; tanta poesía que abandona sin ningún miramiento. Tanta poesía cosida y recosida de belleza y sin corazón.




[Nos engañan los relojes diciendo que todas las horas pasan a la misma velocidad. Que toda velocidad es la misma y que todo sucede en un orden líneal y al mismo ritmo. Tic-Tac. Tic-Tac. Hay horas que regalaríamos al tiempo, siglos que se resumen en segundos y minutos para desear décadas. Nos engañan vilmente todos los relojes]

domingo, 12 de junio de 2011

Nocturnas


(Fotografía: Marina Abramovic
Performance Ritmo 0 )

Siempre habrá incertidumbre pero siempre volveremos a.


Volver, como una vuelve siempre, a lo mismo, a las mismas particularidades, a los mismos problemas. Volver con más risa o con más llanto, con más conocimiento de causa o inquietudes sobre la verdadera existencia de causas. Leer y releer Cortazar mirando la calle, pensar y repensar Modernidad o Hermenéutica con más tecnicismos aprendidos. Soñar y resoñar paisajes que nunca existieron pero que cada vez se perfilan más en las sombras. Limpiar y relimpiar las copas, los ceniceros, las amistades, la palabra. El lenguaje es la morada del ser; el ser es la lucha de mi mísma contra mi propia desidia y olvido; los transeuntes son materia supralunar y este cigarro no es más que una asociación de tiempo y
el quemar
contra
el tiempo.



domingo, 22 de mayo de 2011

Eclecticismo crítico-poético

aquí nadie va a poder acabar con la metafísica


35

Éste es el principio del fetichismo de la mercancía, la dominación de la sociedad por "cosas suprasensibles aunque sensibles" que se cumple de modo absoluto en el espectáculo, donde el mundo sensible se encuentra reemplazado por una selección de imágenes que existe por encima de él y que al mismo tiempo se ha hecho reconocer como lo sensible por excelencia.

(Cap 2.) La sociedad del espectáculo, Guy Débord





Mi envite es al no-ser

No a un más allá, ni aun siendo el paraíso
reservado a islamitas, con beldades
que un libro garantiza siempre vírgenes.

Porque esos son los juegos para ingenuos
en que mi agnosticismo nunca apuesta.
Mi envite es al no ser. A lo seguro.

Rechaza otro existir, tras consumida
mi ración de este guiso indigerible.
Otra vez, no. Una vez ya es demasiado.


José María Fonollosa
De Ciudad del hombre: Barcelona
Licencia de Creative Commons
This obra by Mayte Cantero is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.