domingo, 4 de septiembre de 2011

enfermarse de realidad (o subordinadas interminables)

H.Matisse Notre-Dame (1902)



No sé cómo explicarlo, es como que , en cuanto las digo, las palabras brotan y se escapan: son tendenciosas e inexorables (como este verano que quema sin dorar ) (como el bosquejo del futuro torrente) (como un sueño dentro de otro sueño)

No sé cómo / es la atracción de los polos opuestos (o más aún: la disolución de lo opuesto, de los polos, del ártico, de la atracción)

No sé: es como el continente y el contenido de la belleza, de los remolinos de bolsas de basura, de las paredes blancas por escalar, de las mesas puestas y los lunes al sol.

Una especie de vacío, de experimentación de la nada que vuelve a lo absoluto
Todo en general y nada en concreto (cómo decía la mujer de los bucles sublimes) esto es lo que quiero explicar.

domingo, 31 de julio de 2011

El mundo solo tiene sentido como fenómeno estético




(F.Nietzsche)

Vivimos en un constante transición entre dos placeres estéticos, una sinfonía entre la belleza del acontecimiento, atemporal, abierto e infinito y la triste belleza de aquello qu
e releemos como absoluto una vez que no es acontecimiento. Una constante escisión entre dos bellezas, igual de inalcanzables y desdichadas: El ahora radical y el ayer muerto. Y en medio (como siempre) la piel




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martes, 21 de junio de 2011

entre ráfagas

En la letanía de una tarde lluviosa, en una plaza de Barcelona, ella apareció;

Se descorrieron las cortinas del telón,

era el primer día del mundo,
todo volvía, de golpe, a "existir" (como si la piedra nunca hubiera estado ahí)

Otro soliloquio que camina.

Tanta poesía junta, inconexa, convexa, en ráfagas; tanta poesía que abandona sin ningún miramiento. Tanta poesía cosida y recosida de belleza y sin corazón.




[Nos engañan los relojes diciendo que todas las horas pasan a la misma velocidad. Que toda velocidad es la misma y que todo sucede en un orden líneal y al mismo ritmo. Tic-Tac. Tic-Tac. Hay horas que regalaríamos al tiempo, siglos que se resumen en segundos y minutos para desear décadas. Nos engañan vilmente todos los relojes]

domingo, 12 de junio de 2011

Nocturnas


(Fotografía: Marina Abramovic
Performance Ritmo 0 )

Siempre habrá incertidumbre pero siempre volveremos a.


Volver, como una vuelve siempre, a lo mismo, a las mismas particularidades, a los mismos problemas. Volver con más risa o con más llanto, con más conocimiento de causa o inquietudes sobre la verdadera existencia de causas. Leer y releer Cortazar mirando la calle, pensar y repensar Modernidad o Hermenéutica con más tecnicismos aprendidos. Soñar y resoñar paisajes que nunca existieron pero que cada vez se perfilan más en las sombras. Limpiar y relimpiar las copas, los ceniceros, las amistades, la palabra. El lenguaje es la morada del ser; el ser es la lucha de mi mísma contra mi propia desidia y olvido; los transeuntes son materia supralunar y este cigarro no es más que una asociación de tiempo y
el quemar
contra
el tiempo.



domingo, 22 de mayo de 2011

Eclecticismo crítico-poético

aquí nadie va a poder acabar con la metafísica


35

Éste es el principio del fetichismo de la mercancía, la dominación de la sociedad por "cosas suprasensibles aunque sensibles" que se cumple de modo absoluto en el espectáculo, donde el mundo sensible se encuentra reemplazado por una selección de imágenes que existe por encima de él y que al mismo tiempo se ha hecho reconocer como lo sensible por excelencia.

(Cap 2.) La sociedad del espectáculo, Guy Débord





Mi envite es al no-ser

No a un más allá, ni aun siendo el paraíso
reservado a islamitas, con beldades
que un libro garantiza siempre vírgenes.

Porque esos son los juegos para ingenuos
en que mi agnosticismo nunca apuesta.
Mi envite es al no ser. A lo seguro.

Rechaza otro existir, tras consumida
mi ración de este guiso indigerible.
Otra vez, no. Una vez ya es demasiado.


José María Fonollosa
De Ciudad del hombre: Barcelona

jueves, 5 de mayo de 2011

Apuntes rápidosdescritura

Escritura como hospitalidad para arrojar la escritura a la extranjería en la que ya no caben
ni dominios ni posesión.
H.Cixous


Escribir como pasividad en la que uno se desprende de uno y en la
penumbra
surgen otros "yoes" o "túes" un poco ineptos en el arte de la gramática
que ya no son "yoes" sino instrumentos para escribir
el acontecimiento
fugaz
efímero
contigente
(...pero necesariamente narrativizado:
farola que ya se ha apagado/ola que ya ha roto violentamente/amor ya marchito
acontecimiento que ya no es)
Escribir aceptando complacientemente
lo de despúes del autoasesinato racional

Si toda la diferencia se acaba traduciendo en desigualdades, acabamos generando histriones
bélicos
de nuestra polifonia nuestra multiplicidad
ejércitos, asesinatos, motines contra un mismo cuerpo. cos. cosa.

Dese o/as/a
abrazar otras voces
del mismo cuerpo
sin la violencia del concepto.
Filosofía por venir, l'avenir



Escribir como ensoñación

Escribir automáticamente, sin la volencia de la gramática

lunes, 2 de mayo de 2011

El cuerpo que habito

gravita

levita

sueña suspendido en el vacío

es un cuerpo

cuerpo cuya memoria

azarosa

escrutadora

sutil

sabe bien de huellas

[ ]

Un cuerpo por interpretar

ofrecido en medio del Leteo

un cuerpo silenciado

olvidado

que no olvida

por (re)escribir

un cuerpo que se sobrevuela

y

seveasimismoenmediodelaselva

un cuerpo que trasciende

a quien lo trascendió



Sólo un cuerpo,

el cuerpo que habito.

viernes, 29 de abril de 2011

Poesía y filosofía


Desperdicios sembrados al azar, el más hermoso orden del mundo
Héraclito

viernes, 22 de abril de 2011

Espirales reducidas a anécdota

C. Monet, Gare Saint-Lazare, 1877

Yo he bajado en esta estación esta noche por primera vez en mi vida y ya me parece haber pasado en ella toda una vida, entrando y saliendo de este bar, pasando del olor de la marquesina al olor a serrín mojado de los retretes, todo mezclado en un único olor que es el de la espera, el olor de las cabinas telefónicas cuando sólo cabe recuperar las fichas porque el número llamado no da señales de vida. Yo soy el hombre que va y viene entre el bar y la cabina telefónica. O sea: ese hombre se llama "yo" y no sabes más de él, al igual que esta estación se llama solamente "estación" y al margen de ella no existe sino la señal sin respuesta de un teléfono que suena en una habitación oscura de una ciudad lejana.

[Italo Calvino- Si una noche de invierno un viajero]




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