viernes, 29 de abril de 2011

Poesía y filosofía


Desperdicios sembrados al azar, el más hermoso orden del mundo
Héraclito

viernes, 22 de abril de 2011

Espirales reducidas a anécdota

C. Monet, Gare Saint-Lazare, 1877

Yo he bajado en esta estación esta noche por primera vez en mi vida y ya me parece haber pasado en ella toda una vida, entrando y saliendo de este bar, pasando del olor de la marquesina al olor a serrín mojado de los retretes, todo mezclado en un único olor que es el de la espera, el olor de las cabinas telefónicas cuando sólo cabe recuperar las fichas porque el número llamado no da señales de vida. Yo soy el hombre que va y viene entre el bar y la cabina telefónica. O sea: ese hombre se llama "yo" y no sabes más de él, al igual que esta estación se llama solamente "estación" y al margen de ella no existe sino la señal sin respuesta de un teléfono que suena en una habitación oscura de una ciudad lejana.

[Italo Calvino- Si una noche de invierno un viajero]




martes, 19 de abril de 2011

Mundo abismal




was steht in der Mandel?
Das Nichts. In der Mandel steht das Nichts
Paul Célan


habitante de la geografía del olvido reclama





la nada que titila en el ojo globo de Redon



y poner el mundo en paréntesis


( )


-o
poner
paréntesis
en
el
(m)(u)(n)(d)(o)

-abismal.

lunes, 11 de abril de 2011

the Waste Land

Nous vivons dans l'oubli de nos métamorphoses. P. Éluard.


Días y trabajo para todas las manos del mundo. Cadenas atadas al abril más cruel. Soy la mujer que no está, que no es, que nunca ha sido. Un cuerpo que espera. Un cuerpo que acaece. Somos terrenos baldíos buscando instrumentalizaciones. Soy cuerdas tendidas, cuerdas tensadas. Río y el mundo me da una bofetada. Lloro y la ciudad se ofrece azul. Días y trabajo para los resbalones en el Edén postindustrial; el cigarro se ha desdibujado. La calle es larga y hace calor. Creías haber leído todas las letras que merecían la pena. La ciudad es larga y tiene calor. Hoy las sombras en huelga-el descanso en huelga. Otro cigarro se ha incendiado. No hay porvenir en la metrópolis, pero aún te pueden decir la noche, ofrecerte el sueño y aniquilarte los párpados.

sábado, 2 de abril de 2011

Lasciate ogni speranza

(a)topos 1

Ayer me di cuenta de la profundidad de una parada de metro en un lugar de Barcelona de cuyo nombre no puedo acordarme. Resulta que los círculos del infierno de Dante han sido (post)modernizados y traídos a la ciudad de los alemanes-gamba: las escaleras mecánicas y su decadencia, los guitarristas improvisados y su poca convicción, los cuerpos arrastrados y sus expectativas, las bolsas de la compra y la música sonando a todo volumen en cada una de las orejas de cada una de las burbujas descendiendo inexorablemente al último círculo.


*

(a)topos 2

En la biblioteca metafísica de este barrio se dan cita mujeres y hombres con gafas gigantes que destrozan los clásicos de Suetonio y Molière, Heródoto y Arendt mediante el uso de sus poderosos y minúsculos ordenadores sabor manzana; También se dan cita los que no saben leer y buscan un lugar de refugio físico. No saben leer, no saben cuánto cuesta un ordenador sabor ácido y no tienen un techo. Las letras no les interesan demasiado. De hecho, en la biblioteca metafísica nadie mira a los libros si no es para instrumentalizarlos: los cocinan a fuego rápido buscando un premio de consolación, los despedazan puntualmente para pellizcar la sintaxis a su gusto o los usan como reposabrazos o arrascaespaldas. Esto es una biblioteca de lo más metafísico, tanto, que los libros son solo esencias y alguien nos está vacilando (MUCHO)

viernes, 25 de marzo de 2011

Nubes… Existo sin saberlo y moriré‚ sin quererlo. Soy el
intervalo entre lo que soy y lo que no soy, entre el sueño y lo
que la vida ha hecho de mí, la medida abstracta y carnal entre
cosas que no son nada, siendo yo también nada. Nubes… ¡Qué
desasosiego si siento, qué desconsuelo si pienso, qué inutilidad
si quiero!
F. Pessoa, El libro del desasosiego



Caminar en base a callejeros inexistentes
Soliloquio solipsista en la noche insalvable
Caminar en base a callejeros desactualizados;
Soliloquio solipsista en la noche atópica.
Caminar en base a callejeros inexistentes;
(caminar)





jueves, 17 de marzo de 2011

"Yo me destruyo para saber que soy yo , y no los demás" A.Artaud

Idus de marzo. Déjame que me abandone por completo, déjame por un día, por una noche, que la vigilia me parta en dos, déjame abrirme un poco las venas y que ya no pueda encontrarte al fondo del pasillo entre bustos gélidos de mármol. Déjame una miríada de fracasos que escalar, un par de asesinatos en serie con el suficiente morbo como para salir en las noticias entre tanto pecho de silicona. Déjame un Dionisos silencioso, o un espejo que no sepa reflejar, déjame abrirme las venas tranquilamente mientras la última botella de ginebra levita en el vacío de este pulmón. No, Schopenhauer no era pesimista.


martes, 15 de marzo de 2011

Laberinto hermenéutico

La cruz de Cristo nos salva del laberinto circular de los estoicos
S.Agustín, La ciudad de Dios

Según Borges, el peor de los laberintos no es aquella forma intrincada en la que podemos quedar atrapados para siempre, sino la precisa y simple la línea recta: de un vistazo vemos el principio y el final, no hay más misterio. La inmediatez y simplicidad de tener todo en una simple mirada puede ser el peor castigo.

Para el mismo escritor, no obstante, el peor de los laberintos es aún más fatídico: es la inexistencia del mismo "En el laberinto hay un centro, aunque ese centro sea terrible y sea el Minotauro. En cambio, no sabemos si el universo tiene un centro. Posiblemente no sea un laberinto, sea simplemente un caos, y entonces sí estamos perdidos. Pero si hay un centro secreto del mundo, ese centro puede ser divino, o puede ser demoníaco; da igual, porque estamos salvados, porque entonces hay una arquitectura"


Curiosa la idea de que lo peor no es el hecho de que exista una idea que nos lleva al colapso y a la inefabilidad extrema, sino la inexistencia de la misma.
De hecho, el riesgo más grande de nuestra comprensión cultural de apariencias, representaciones y claves es que estos conceptos desaparezcan: como ejemplo tenemos las consecuencias que acarrean el ejercicio distópico de G. Orwell, 1984, o la espeluznantemente razonable máxima del joven Wittgenstein, "De lo que no se puede hablar, mejor callar"

domingo, 13 de marzo de 2011

Crepúsculos



Qué decir de los crepúsculos de la ciudad de los cordeles y las confidencias absolutamente gratuitas,
de los crepúsculos que según Bolaño eran habitados por siluetas soberanas,
por la magnificiencia del sol y del mar sobre tanta casa colgante o subterránea...



...
Qué decir si en este crepúsculo de humo de café ya no puedo decirte la noche, ni el verbo, ni el cuerpo.


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