je t'explique
martes, 1 de febrero de 2011
Lucía
viernes, 21 de enero de 2011
estúpido poema ocioso a la nada
Leibniz ya le anduvo dando vueltas
Y Heidegger lo gritó
¿Por qué el ser y no la nada?
Por qué historias de presencia
Metafísica de la presencia
Sueños de la presencia
Cuando la nada
Nos atraviesa
Nos define
Nos atrae y abandona
Cuando las ausencias
Nos marcan
Nos lacran
Creamos para que no haya nada
Creamos en una oda a la presencia
Creamos para testificar que no hay vacío
Pero vacío no se va:
Vacío se queda para instalarse
Vacío en las respuestas inefables
Vacío en las vigilias
Vacío en el desasosiego de lo que pudo ser
Vacío en las posibilidades y el en-vano que nos recorre
Vacío en mi
Vacío en un cuerpo que pretende no ser vacío
Cuando hoy por hoy
Todo cuerpo no es más que una premisa
(una premisa que nada en la Nada,
que probablemente no sea arracada al vacío)
lunes, 17 de enero de 2011
El deseo de la palabra
martes, 4 de enero de 2011
La letra perdida ( o la mise en abyme)
Siempre hablaba en una lengua extranjera, como cuando trataba de materializar un discurso tan coherente en su mente, tan incongruente ante la mirada del otro. Llegó a un nuevo país a los 5 años, y los niños de su clase le hablaban en una lengua no indoeuropea, dando por hecho que lo entendería todo. La familia la llevaba los sábados a mirar cómo era aquella cosa inefable en la que los francos reinaban y la cultura era excelsa, y los niños del parque trataban de comunicarse con ella con esa fonética tan suave pero ininteligible.
Pasaron los años y en su nuevo hogar le hablaban dialectos de un idioma que tampoco era el suyo, similar, sí, pero no el suyo. Su conciencia hablaba un idioma extraño y nunca se había tomado la molestia de enseñárselo al resto del cerebro. Su cuerpo callaba a menudo, cuando los ojos hubieran saltado en una batalla campal de sustantivos en un idioma que juntara todos en los que algún día ella trató de hacerse entender. Se traducía a cada paso para poder comunicarse con el otro, creyendo que algún día alguien dejaría de parafrasear. Un día amaneció y se dio cuenta de que un mar de intertextos recogidos en diccionarios enciclopédicos y enciclopedias taxonómicas la habían engullido y sus únicas construcciones eran frases repetidas, aforismos, citas y estupideces similares.
domingo, 2 de enero de 2011
LA LETRA (o la razón encandilada)

jueves, 30 de diciembre de 2010
Vendrá la muerte y tendrá tus ojos
Hiere.
Hiere el alba que me lanza al trabajo
Y a los brazos indeseados
Hiere.
La primera calada del primer cigarro
Matutinalmente mortífero.
Hiere
La complicidad del desasosiego
En la deriva
En la zozobra.
Hieren los versos que nunca llegaré a escribir.
lunes, 20 de diciembre de 2010
tenían veinte años y estaban locos
Pero ¿De que?. De vino, de poesía o de virtud, de lo que queraís. Pero embriagaos.
Y las manos temblorosas y el patio de manzana quemando y las mangueras y las mesas de barbacoa y los niños rubios jugando al ping-pong. Y la cerveza tras la comida y las primeras narraciones y el arrancar palabras al silencio y y las parejas de padres-punk que nos ofrecían conversación en un alemán ininteligible y los intentos por derribar las barreras y las noches sin dormir y el calor estival y el amanecer a las 4 de la mañana y las semillas del mañana políglota
Y la locura que se roza en la levedad estival frente al hastío de la madrugada que sangra tinta en un invierno cercano…
martes, 7 de diciembre de 2010
Poesía urgente
jueves, 2 de diciembre de 2010
AÑIL
a una muchacha en el Metro
y se enamoraron de golpe
y la siguieron enloquecidos
y la perdieron para siempre entre la multitud
Porque ellos serán condenados
a vagar sin rumbo por la estaciones
y a llorar con las canciones de amor
que los músicos ambulantes entonan en los túneles
Y quizás el amor no es más que eso:
una mujer o un hombre que desciende de un carro
en cualquier estación del Metro
y resplandece unos segundos
y se pierde en la noche sin nombre