jueves, 10 de junio de 2010

ODA AL ODIO

Escribo estas líneas por dos motivos principales: mi memoria simplista que dentro de unos años no recordará nada de este lluvioso día en Barcelona y creerá que fue una bonita jornada estival y mi fe en el odio como elemento transformador.

Odio la ligereza con la que se toman las palabras pesadas,
la doble dirección de los significados,
la vaguedad de algunos verbos,
lo ausente en el discurso.

Odio las infinitas estructuras del abandono,
las frases (des)hechas como el ya te llamaré

Odio las drogas cuando ya no hacen efecto,
la soledad forzosa,
los microodios que me habitan

Odio las sábanas que no arden,
la incomodidad en la intimidad,
los silencios mal llevados.

Pero en especial odio a las personas cuya vida no tiene espacio,
a todos aquellos que se repliegan en sí mismos,
aquellos que no juegan y sin embargo ganan
que no me dejan jugar, y sin embargo, me hacen perder.

miércoles, 19 de mayo de 2010

veranos en mayo

avui sa tristessa dorm a terra, va dir ella.
He erigido una tormenta a su espalda.
Y X me hablaba de Benjamin
e Y me hablaba de las relaciones asimétricas de pareja.
Y este texto necesita coherencia, pero hoy no he comprado de eso.

domingo, 16 de mayo de 2010

inviernos de mayo

,A veces. Solo a veces.
Te miro y veo como ries. ¿no te das cuenta de lo impertinente que eres? ¿No te das cuenta de que nada lograrás con esa mirada perdida que pones aposta en los días grises? ¿No eres consciente de que nadie es partícipe de tus momentos eufóricos? Sonríes por la mañana tratando de cautivar la ciudad. Esta ciudad sólo cuenta con avenidas que la parten cual cuchillo afilado, aceptalo. No sueñes, no hay encuentros. ¿No te parece estúpido realizar un cálculo probabilístico sobre una persona en una línea de metro? Sonríes con el café en la terraza de todos los días, no estás escuchando a nadie, estás pidendo tantas cosas a gritos. No puedes parar con tu egocentrismo, con tu montaña rusa, con tus libros, con tus conceptualizaciones, con tu ontología.
Nunca te entendré, aunque el espejo te muestre tan cercana, tan clara, tan delante mío.

domingo, 18 de abril de 2010

Lucía suele sonreir


Oier.Ari.Helena.Gràcia.David.Mauri.Caixaforum.Edur.Aina.Clara1.Barceloneta.Clara2.Champanyeria.Núvola.Ferran.Razzmatazz.Bunkers.Igua.Edu.Guinardó.Alex.Delafé y las flores azules.Sagrada Familia.Cayo Malayo.Jordi,Angel,Toni.Judith.Voll-Damm. Amanecer. BARCELONA. BARCELONA. BARCELONA EN VENA
Sí, Lucía debe sonreir mucho.

lunes, 5 de abril de 2010

Fenomenología


Donibane Pasaia-Pasajes San Juan
Él desconocía el orden de la vida: los biorritmos, los protocolos, los cubiertos, la función de los calzadores. Y ese mismo caos descuidado fue el que me atrajo irremediablemente a su presencia y su ausencia. En la hora en cuál los relojes no marcan las horas ya y los corazones se congelan bajo luces ensorcedoras daría lo que fuera por recostarme los suficientemente cerca de su cuerpo como para escuchar aquella arrítmica, pausada y honda respiración.

sábado, 20 de marzo de 2010

cada finestra obre un nou matí



Miquel Barceló
Felanitx, 1957
Mesa en el mar, 1985


Y del caos, se originó el cosmos/ y así, Dios, tomo la matería gris y le dió forma y creó un universo ordenado.
Desde el principio de nuestra civilización hemos puesto enfasis en el orden, en la bondad de la fuerza primera que organizó este conjunto de átomos y vacíos de una forma óptima. El cosmos funciona, según quieren creer tantos personajillos, progresando hacia el orden máximo. La religión nos habla de redención, la ciencia de conocimiento infinito. Y, sin embargo,
nunca hemos parado a pensar que tal vez sea el estado primigenio el adecuado, y todo haya sido una gran equivocación. Quizás es el caos el estado natural, y el cosmos, y todo nuestro universo no ha sido más que un gran error. Podría ser que el mundo se dirija de nuevo a un estadio caótico, y quien sabe, menos artificial que el actual.

domingo, 7 de marzo de 2010

aukerak: morir en barcelona

Llevaba días lidiando con fantasmas y antiguas víboras que se me aparecían a cada vuelta de esquina de mi minúsculo y compartidísimo piso de "estudiantes"/"vividores"/"trascendetalistas" cuando lo ví claro como si de un foco encegador se tratara. El rincón secreto, el inhóspito escalón del baño en el que me sentaba a no llorar, las baldosas gastadas, la toalla incolgable, esta serie de estúpidos elementos me habían dado la respuesta al gris de mis dias. Mi miedo. No temo morir,perdón, si que lo temo, pero estremezco aún más al imaginar morir en Barcelona. Si tuviera que morir en algún lugar, que no fuera en esta ciudad. A veces imagino, desde un puto de vista cenital, mi cuerpo apagado en cualquier calle del Eixample, en la escalera de unos vecinos cargados de rencor que no harían más que saltar el obstáculo que mi yo sin yo sería. Me imagino la página de sucesos de los diarios gratuitos, los vecinos inmutables diciendo "ah, pues pasó en la calle da al lado, pero ya sabes, chico, en el Eixample no te enteras de nada". Me imagino los ejecutivos apurando sus cigarros, los extranjeros borrachos disfrutando de esta ciudad cada noche bajo mi ventana. El camión de la basura, mis mallorquinas. Me imagino la cocina siempre sucia. Y luego no me imagino a mi. Y a veces (no) cuadra

jueves, 29 de octubre de 2009

octubre


Aún no ha empezado a hacer frío en Barcelona. Miro hacia atrás, y veo su espalda iluminada por dos rayas de luez que la persiana admite. Observo su cuerpo, pesado, plomizo, cansado. No se despertará. Tal vez nunca haya despertado de su sueño. Mi habitación está muy desordenada. Cada objeto parece haber obtenido el permiso de volar al lugar que más le guste. Tengo demasiados libros prestados, y demasiados libros vencidos de demasiadas bibliotecas diferentes. A la luz de un cigarro intento avistar la esperanza entre la oscuridad. Hoy no, no hay esperanza. La noche se va a convertir en mañana y yo cambiaré las sábanas y me prometeré que devolveré todo los libros y tal vez no vuelva a tener un cuerpo durmiendo al lado.

miércoles, 5 de agosto de 2009

Años más tarde

Muitos anos depois, diante do pelotão de fuzilamento, o coronel Aureliano Buendía havia de recordar aquela tarde...

et du coup il ferma le livre mettant un boucle d'oreille andalousie pour ne pas oublier le point où il abandonna la lecture et me regarda. Je vois des souvenirs en glissant son iris, des signaux nerveuses qui arrivent à son cerveux et je lui avoueai, voix en haut: Je te déteste, je te déteste.

Il se rit et lance une regarde indiscrète vers moi, tu as choisi vivre, tu as choisi etre accro, c'est pas moi qui est venue jusqu'au 36eme étage de Sheerbrook de la rue Saint Laurent pour chercher soit un âme soit un lit.

Je garde le livre sous l'oreiller, muitos anos depois,je me souviendrais encore de cette version portugaise du livre de Marquez, et de mon boucle d'oreille.
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