jueves, 30 de diciembre de 2010

Vendrá la muerte y tendrá tus ojos

Hiere.

Hiere el alba que me lanza al trabajo

Y a los brazos indeseados

Hiere.

La primera calada del primer cigarro

Matutinalmente mortífero.

Hiere

La complicidad del desasosiego

En la deriva

En la zozobra.

Hieren los versos que nunca llegaré a escribir.

lunes, 20 de diciembre de 2010

tenían veinte años y estaban locos

Hay que estar siempre borracho. Todo consiste en eso: es la única cuestión. Para no sentir la carga horrible del tiempo, que os rompe los hombros y os inclina hacia el suelo, teneis que embrí­agaros sin tregua.
Pero ¿De que?. De vino, de poesí­a o de virtud, de lo que queraí­s. Pero embriagaos.
Baudelaire

Y las manos temblorosas y el patio de manzana quemando y las mangueras y las mesas de barbacoa y los niños rubios jugando al ping-pong. Y la cerveza tras la comida y las primeras narraciones y el arrancar palabras al silencio y y las parejas de padres-punk que nos ofrecían conversación en un alemán ininteligible y los intentos por derribar las barreras y las noches sin dormir y el calor estival y el amanecer a las 4 de la mañana y las semillas del mañana políglota

Y la locura que se roza en la levedad estival frente al hastío de la madrugada que sangra tinta en un invierno cercano…

martes, 7 de diciembre de 2010

Poesía urgente

El duro olvido
siempre está listo para
matar recuerdos
Mario Benedetti

Quiero que nunca sepas lo que necesito
quiero que nunca sepas que lo necesito
quiero dejar de simular,
empezar a disimular
apretarte los dedos hasta que tus tendones
pidan rendición

Quiero que la vigilia no duela
Quiero que la noche no me aplaste.
No quiero redención.
Quiero tus costillas

jueves, 2 de diciembre de 2010

AÑIL

Desventurados los que divisaron
a una muchacha en el Metro
y se enamoraron de golpe
y la siguieron enloquecidos
y la perdieron para siempre entre la multitud
Porque ellos serán condenados
a vagar sin rumbo por la estaciones
y a llorar con las canciones de amor
que los músicos ambulantes entonan en los túneles
Y quizás el amor no es más que eso:
una mujer o un hombre que desciende de un carro
en cualquier estación del Metro
y resplandece unos segundos
y se pierde en la noche sin nombre

[Oscar Hahn-El metro-Intercambiador del metro en Diagonal ]

Trata de definirme lo que significa esta ciudad para tí, en un par de líneas o un poema, una canción o una cita. Así, escueta y clara, la mujer ausente me demandaba una empresa un tanto abrumadora. ¿Cómo resumir? ¿Por dónde empezar? Según Lévi-Strauss, la ciudad es una sinfonía, un poema. O quizás más preciosa aún, la ciudad se sitúa en la confluencia entre la naturaleza y el artificio. Es la unión de la procreación biológica y de la creación estética. Es a la vez objeto de naturaleza y sujeto de la cultura: es vivida e imaginada, es la cosa humana por excelencia.

Para mi esta casi ya casa es la frialdad del metro en Diagonal, las miradas furtivas, la fuerza del amanecer al reflejarse en los edificios del Eixample, la imprecisión de algunos barrios, las casas ajenas en las que la mesa de vidrio de la sala te muestra cómo los pájaros están emigrando hacia el sur, la inexactitud de las noches no planeadas, las camas ajenas, las camas desconocidas, el sueño constante.

lunes, 29 de noviembre de 2010

brevedad y levedad








CERT
CLAR
BREU



t'enyor

sábado, 27 de noviembre de 2010

Viaje hacia el viaje del viaje

surts de la dutxa
i et mires al mirall
penses ¿qui sóc?
i et recordes
d'aquesta mallorquina
que t'ho demanava en broma
però ara te n'adones
Qui ets?
De petita ta mare et deia
"de gran, seràs qui vulguis ser"
i ara de gran
ja no saps què vols ser
ni si pots triar encara
ta companya de pis es lleva
i feu el cafè
i xerrau
i ja te n'blides d'allò
però encara no sé qui sóc

sábado, 13 de noviembre de 2010

Susanna Anais

tú nadando sobre las terrazas color añil de la ciudad.
él buscando libros como quién se aferra a la última tabla en el naufragio.
ella tan perdida en el laberinto.
Ítaca o Roma.
en tu casa o en la mia
(si es que hi ha casa d'algú)


domingo, 12 de septiembre de 2010

TEDIO

El pueblo se llamaba X. Era un pueblo corriente, con sus pequeñas casitas, su iglesia y su pequeño ambulatorio. La generación X había cumplido 19 años por aquella época. Este pueblo corriente estaba habitado por gente corriente, de esa que aparece en el censo pero nunca escribe en el diario ni da su opinión en la televisión. Esas personas que nacen, viven, mueren, y todo esto en el mismo término municipal. Mi generación vivía gracias a los subsidios venidos de la bendita Europa, estudiaban en la capital de la provincia o trabajaba a tiempo parcial en cualquier obra. Noche tras noche se reunían en el mismo lugar para hablar de los mismos asuntos y jugar al futbolín. Todos eran morenos, altos algunos, bajitos otros. Todos hablaban aunque no dijeran nada. Ellas eran pequeñas Anas, vestidas a la moda de las tiendas de la capital de provincia, fumaban Lucky Strike y estaban enganchadas a las redes sociales. Ellos eran pequeños Joses, ataviados según los gustos de sus madres y con un vicio clave: el fútbol y sus derivados (léase peñas deportivas, el futbolín que acompaña a la Mahou y juegos electrónicos varios). A los 19 Ana II llevaba seis años de noviazgo con Jose I. Ana III había tenido un hijo. Ana I había salido con Jose III, después se había liado con Jose IV y ahora estaba enamorada de Jose II. Jose VIII había marchado a Madrid. Desde entonces ya no era el mismo, decían unos. Que era gay, decían los otros.
Ellos no hablaban idiomas extranjeros sino un dialecto del castellano. No profesaban religiones, sino que se movían por intereses mundanos. No anhelaban metas profesionales, sino una casita con piscina y unas vacaciones en alguna playa. Ay, la playa. Era su punto débil, su vía de escape para todo el año de rutina. 15 días en Matalascañas y la vida recobraba sentido.

No conocían la palabra “tedio”. Nunca la habían escuchado, sin embargo, la sentían en sus huesos casi a diario. El tedio se les acercaba y les susurraba algo por la noche, antes de ir a dormir o se les aparecía durante las sobremesas cuando nadie tenía nada más que contar. Ellos llamaban a eso aburrimiento, puro y duro, superficial y efímero. Pero no.

Un día Ana X se encontró la palabra maldita en un texto que analizaba para su curso. La buscó en el diccionario y, una vez leyó la definición se sintió tan identificada que el corazón se le heló por un momento. Era incapaz de creer que alguien pudiera definir con tal exactitud este sentimiento difuso y difundido que había sentido durante tanto tiempo.

viernes, 27 de agosto de 2010

Arte poética, Borges

Mirar el río hecho de tiempo y agua
Y recordar que el tiempo es otro río,
Saber que nos perdemos como el río
Y que los rostros pasan como el agua.

Sentir que la vigilia es otro sueño
Que sueña no soñar y que la muerte
Que teme nuestra carne es esa muerte
De cada noche, que se llama sueño.

Ver en el día o en el año un símbolo
De los días del hombre y de sus años,
Convertir el ultraje de los años
En una música, un rumor y un símbolo,
Ver en la muerte el sueño, en el ocaso
Un triste oro, tal es la poesía
Que es inmortal y pobre. La poesía
Vuelve como la aurora y el ocaso.

A veces en las tardes una cara
Nos mira desde el fondo de un espejo;
El arte debe ser como ese espejo
Que nos revela nuestra propia cara.

Cuentan que Ulises, harto de prodigios,
Lloró de amor al divisar su Itaca
Verde y humilde. El arte es esa Itaca
De verde eternidad, no de prodigios.

También es como el río interminable
Que pasa y queda y es cristal de un mismo
Heráclito inconstante, que es el mismo
Y es otro, como el río interminable.


miércoles, 18 de agosto de 2010

Barcelona-Berlin-Donosti

Ni la distancia hace el olvido ni los años cierran todas las heridas; existen tantas mentiras en nuestro querido sentido común como gotas en el mar o personas en el metro. La vida se sucede y los hogares se multiplican; las verdades se mantienen erguidas en sus tronos intocables y yo confío, como siempre, en las infinitas posibilidades del ser, en la belleza de lo posible. Los años pasan y dicen que crecemos, cambiamos, sin embargo, sigo sin creer en la relación causa-efecto o en la progresión líneal (y ascendente) de mi personalidad. Por tanto, no tengo más que decir que gracias a todos lo que cantaron bajo la lluvia conmigo, vinieron a recogerme a tantas estaciones de autobus perdidas o no dudaron en invitarme al café milagroso cuando el gris se dibujaba en mis pupilas. Gracias, muchas gracias a todos los que no os quedasteis inmóviles al borde del camino.

Vueltas del S-Bahn

Alemán. 21 años. Vivia en el sentido más fuerte de la palabra; reía con ganas, dormía con sueño y no dejaba de soñar, pintar y tocar música; todo le resultaba nuevo, interesante. No existian los horarios ni las visitas de cortesía, ni existian los bienes materiales para él. Compartió ciertos metros cuadrados y mil historias conmigo.

*
Estudiante de alemán I, 28 años. Buscaba algo en esta ciudad; aún no sé si una respuesta o una vía de escape. Se preguntaba muchas veces al día si, tras tantos años, tras tanta formación y tanta introspección se era fiel a sí mismo, si no estaba renunciando demasiado a su parte dionisiaca; conocía todas las verdades que la filosofia nos ha venido otorgando, y como tantos, se sentia incapaz de ponerlas en practica.

*
Estudiante de alemán II, 29 años. Tras mil vueltas y un par de salidas forzosas, esperaba de esta ciudad un salvoconducto hacia la vida que se había propuesto construir. Me agarraba de la mano, tomabamos el U-Bahn hacia cualquier lugar y sonreía mientras él rastreaba la ciudad pidiendo datos, anotando canciones y fotografiando cualquier elemento postmoderno.

*
Estudiante de alemán III, 19 años. La cerveza, la música electrónica y la buena compañía la hicieron enamorarse perdidamente de la ciudad y sus habitantes

lunes, 28 de junio de 2010

Ahora

para Claire C.



Ahora que nada es urgente, que los libros son placer. Ahora que son las 5 de la mañana, que río en lugares desconocidos y parece que he empezado a echar raíces. Ahora que se acaba el curso, se piden balances, se celebran tristes despedidas. Ahora que ellas vuelan a su isla y las paredes de este piso vuelven a estar desnudas. Ahora que se acaba esta etapa
Ahora me acuerdo de su ojo derecho, el que decidía involuntariamente cerrar cuando el sol de primavera le daba en la cara. Ahora recuerdo lo verde y profundo de ese ojo izquierdo que me mantenía la mirada en la terraza de la universidad. Ahora me mata la dirección fija de su mirada, la letanía de sus palabras mezcladas con humo. Ahora recuerdo aquella sonrisa entreabierta y me parece una gran síntesis de lo que Barcelona me ha deparado este curso, algo tan cercano, tan familiar y tan abismal a la vez. Sé que es complicado explicarlo y que probablemente, nadie entenderá la profundidad de este detalle que ha girado de alguna forma el curso de mi vida, pero creo que el momento de ponerlo por escrito, para que la memoria no caiga en el olvido, es ahora.

sábado, 19 de junio de 2010


Pienso que todos estamos ciegos. Somos ciegos que pueden ver, pero que no miran.
Saramago

miércoles, 16 de junio de 2010

bla bla bla bla bla bla bla bla bla. Quieres que continúe?

Bla bla bla. Avui m’és igual tot. Me da igual que tenga que estudiar,
que Barcelona sea una puta cada día más bonita.
Me es indiferente que tus pasos y los míos no se crucen, ni siquiera lamento que ya no vuelvas a habitar mi cama.
Ni primaveras, ni veranos, ni otoños.
Me da igual que me repitieras tantas veces que debía dejar de fumar.
Y me es indiferente tu ansia de creer que la realidad es incognoscible y sólo estamos haciendo el idiota y nunca llegaremos a una verdad. Muy bien. Quedesmerezcas a Lévi-Strauss.
Y qué?!. Leerás a Wittgenstein y verás, arrogante, que todo lo que me cuentas cómo novedoso yo ya lo sabía, atento al estructuralismo y a esa hoja que se desprende del árbol.
Ça entrera pour la fenetre et aujourd-hui je veux pas balayer, non, je n suis pas prete à consagrer mes heures a cette maison dont on aura un souvenir blanche et emouvant.
EZ DAKIT; BERDIN ZAIT. Berdin zait, ardoa ala garagardoa, historia ala ekonomia.

GUERRA FRÍA??¿ calienta leche y ponte a cocinar. Pero Miró que no falte. Y siempre me quedaré con las ganas de vivir en una casa diseñada por le corbusier en Donosti y con las ganas de escribir cartas a todo un barrio de esta ciudad, eixample, gracia, a ver quién me contestara, seguramente nadie. Todos tan ocupados
Tan
Bla
Bla
bla

bla
bla que si mi vida que si no puedo ni quiero.

Ya. Mejor mañana, no?
Pues mañana marcho, porque mientras no quiera mirar hacia atrás, no tengo hogar, y la cultura es el malestar, sí, ya Freud, y qué propones, so inteligente? En fin…..me voy a echar colonia marca Intelectualismo Barato y voy a afilar el manual de demografía con los dientes de ajo.

Y mañana, cuando tu recuerdo sean claveles utópicos del pasado, me acordaré de tender mis ensayos a la luna y contar hasta diez

Y si cuando la cuenta atrás acabe no estás aquí

Me reiré. Mucho.

Y posteriormente romperé a llorar y lloraré tan fuerte que esta casa se inundará y no nos
devolverán la fianza por tema de tuberías y mis mallorquinas me matarán por ello.


lunes, 14 de junio de 2010

Junio en la tundra

Junio me sabe a cafés con hielo, a libros por leer. Junio me huele a mar, a Maresme, y se me presenta en soledades en la cocina y fiestas en los tejados de esta ciudad a la que el verano no parece llegar. Junio me sabe a todas las presencias, pero en especial, a todas las ausencias, que, de tan secretas, de tan calladas, son imborrables.
Junio me sabe a frustración y futuro, a crisis epistemológicas y a "sa sindri"

jueves, 10 de junio de 2010

ODA AL ODIO

Escribo estas líneas por dos motivos principales: mi memoria simplista que dentro de unos años no recordará nada de este lluvioso día en Barcelona y creerá que fue una bonita jornada estival y mi fe en el odio como elemento transformador.

Odio la ligereza con la que se toman las palabras pesadas,
la doble dirección de los significados,
la vaguedad de algunos verbos,
lo ausente en el discurso.

Odio las infinitas estructuras del abandono,
las frases (des)hechas como el ya te llamaré

Odio las drogas cuando ya no hacen efecto,
la soledad forzosa,
los microodios que me habitan

Odio las sábanas que no arden,
la incomodidad en la intimidad,
los silencios mal llevados.

Pero en especial odio a las personas cuya vida no tiene espacio,
a todos aquellos que se repliegan en sí mismos,
aquellos que no juegan y sin embargo ganan
que no me dejan jugar, y sin embargo, me hacen perder.

miércoles, 19 de mayo de 2010

veranos en mayo

avui sa tristessa dorm a terra, va dir ella.
He erigido una tormenta a su espalda.
Y X me hablaba de Benjamin
e Y me hablaba de las relaciones asimétricas de pareja.
Y este texto necesita coherencia, pero hoy no he comprado de eso.

domingo, 16 de mayo de 2010

inviernos de mayo

,A veces. Solo a veces.
Te miro y veo como ries. ¿no te das cuenta de lo impertinente que eres? ¿No te das cuenta de que nada lograrás con esa mirada perdida que pones aposta en los días grises? ¿No eres consciente de que nadie es partícipe de tus momentos eufóricos? Sonríes por la mañana tratando de cautivar la ciudad. Esta ciudad sólo cuenta con avenidas que la parten cual cuchillo afilado, aceptalo. No sueñes, no hay encuentros. ¿No te parece estúpido realizar un cálculo probabilístico sobre una persona en una línea de metro? Sonríes con el café en la terraza de todos los días, no estás escuchando a nadie, estás pidendo tantas cosas a gritos. No puedes parar con tu egocentrismo, con tu montaña rusa, con tus libros, con tus conceptualizaciones, con tu ontología.
Nunca te entendré, aunque el espejo te muestre tan cercana, tan clara, tan delante mío.

domingo, 18 de abril de 2010

Lucía suele sonreir


Oier.Ari.Helena.Gràcia.David.Mauri.Caixaforum.Edur.Aina.Clara1.Barceloneta.Clara2.Champanyeria.Núvola.Ferran.Razzmatazz.Bunkers.Igua.Edu.Guinardó.Alex.Delafé y las flores azules.Sagrada Familia.Cayo Malayo.Jordi,Angel,Toni.Judith.Voll-Damm. Amanecer. BARCELONA. BARCELONA. BARCELONA EN VENA
Sí, Lucía debe sonreir mucho.

lunes, 5 de abril de 2010

Fenomenología


Donibane Pasaia-Pasajes San Juan
Él desconocía el orden de la vida: los biorritmos, los protocolos, los cubiertos, la función de los calzadores. Y ese mismo caos descuidado fue el que me atrajo irremediablemente a su presencia y su ausencia. En la hora en cuál los relojes no marcan las horas ya y los corazones se congelan bajo luces ensorcedoras daría lo que fuera por recostarme los suficientemente cerca de su cuerpo como para escuchar aquella arrítmica, pausada y honda respiración.

sábado, 20 de marzo de 2010

cada finestra obre un nou matí



Miquel Barceló
Felanitx, 1957
Mesa en el mar, 1985


Y del caos, se originó el cosmos/ y así, Dios, tomo la matería gris y le dió forma y creó un universo ordenado.
Desde el principio de nuestra civilización hemos puesto enfasis en el orden, en la bondad de la fuerza primera que organizó este conjunto de átomos y vacíos de una forma óptima. El cosmos funciona, según quieren creer tantos personajillos, progresando hacia el orden máximo. La religión nos habla de redención, la ciencia de conocimiento infinito. Y, sin embargo,
nunca hemos parado a pensar que tal vez sea el estado primigenio el adecuado, y todo haya sido una gran equivocación. Quizás es el caos el estado natural, y el cosmos, y todo nuestro universo no ha sido más que un gran error. Podría ser que el mundo se dirija de nuevo a un estadio caótico, y quien sabe, menos artificial que el actual.

domingo, 7 de marzo de 2010

aukerak: morir en barcelona

Llevaba días lidiando con fantasmas y antiguas víboras que se me aparecían a cada vuelta de esquina de mi minúsculo y compartidísimo piso de "estudiantes"/"vividores"/"trascendetalistas" cuando lo ví claro como si de un foco encegador se tratara. El rincón secreto, el inhóspito escalón del baño en el que me sentaba a no llorar, las baldosas gastadas, la toalla incolgable, esta serie de estúpidos elementos me habían dado la respuesta al gris de mis dias. Mi miedo. No temo morir,perdón, si que lo temo, pero estremezco aún más al imaginar morir en Barcelona. Si tuviera que morir en algún lugar, que no fuera en esta ciudad. A veces imagino, desde un puto de vista cenital, mi cuerpo apagado en cualquier calle del Eixample, en la escalera de unos vecinos cargados de rencor que no harían más que saltar el obstáculo que mi yo sin yo sería. Me imagino la página de sucesos de los diarios gratuitos, los vecinos inmutables diciendo "ah, pues pasó en la calle da al lado, pero ya sabes, chico, en el Eixample no te enteras de nada". Me imagino los ejecutivos apurando sus cigarros, los extranjeros borrachos disfrutando de esta ciudad cada noche bajo mi ventana. El camión de la basura, mis mallorquinas. Me imagino la cocina siempre sucia. Y luego no me imagino a mi. Y a veces (no) cuadra
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